Existen ocasiones en las que nos encontramos con una persona que no sabe cómo comunicar una situación, incluso hay momentos en los que somos nosotros mismos los que no sabemos cómo comunicar algo en un momento dado. Estas situaciones pueden causar estrés para la persona que quiere comunicar y, por consiguiente, desinterés en la acción comunicativa y aislamiento.

La comunicación es una acción básica para el ser humano, a través de ella podemos expresar nuestra opinión, lo que favorece la ampliación de nuevos conocimientos, y establecemos relaciones sociales que influyen positivamente en nuestro estado de ánimo.

Entonces… ¿cómo nos podemos comunicar cuando no sabemos cómo?

Mediante la escritura, cuando la otra persona tiene conocimientos básicos de lectoescritura. Generalmente, es el método más efectivo y, aunque en muchas ocasiones pensemos que no disponemos del material necesario, siempre tenemos al alcance algún dispositivo electrónico que nos ayude a comunicarnos.

En el caso de que la persona no tenga un buen nivel de lectoescritura o no dispongamos de material para escribir y tenga una discapacidad auditiva, podemos acompañar el lenguaje oral con una correcta y sencilla vocalización, así como de signos naturales. Los signos naturales son aquellos gestos que están relacionados con el objeto o con la acción que queramos representar y son muy intuitivos.

Otra forma de acompañar la comunicación oral es con imágenes, ya sea con fotografías reales de un lugar o de una persona o a través de pictogramas que representen objetos, sentimientos, etc. Esto nos ayuda a representar de forma gráfica lo que estamos diciendo con palabras y, así, ofrecer un contexto para poder comunicarnos mejor.

En conclusión, podemos utilizar diferentes recursos que apoyen al lenguaje oral para todas aquellas personas con dificultad en la comunicación. Mediante el uso de estas técnicas de apoyo, disminuyen los problemas de comunicación y se favorecen las relaciones sociales entre todas las personas por igual, evitando discriminaciones.

Marina Mendoza -Memediadora comunicativa de Amimet-