Yo no sabía realmente todo lo que se hacía en AMIMET hasta que entré en prácticas. Llevo cinco meses en la Asociación, espacio donde se crean oportunidades, ayudas, actividades… He visto cómo se involucran con cada persona y su situación. Les ayudan a hacer trámites de mil tipos, se informan de las necesidades y demandas tanto de la persona con discapacidad, como de sus familias. Con toda información recogida, crean diferentes proyectos para luego ponerlos en práctica y cubrir las necesidades y demandas de las personas que lo necesiten.

En el Centro Especial de Empleo he visto cómo luchan por conseguir que las personas que entran a trabajar tengan una estabilidad. He visto cómo daban oportunidades a personas que no encontraban su sitio y han buscado entre sus puestos de trabajo hasta dar con el adecuado, nunca se rinden.

Remueven Roma con Santiago para conseguir que salgan los proyectos adelante, trabajar por la igualdad de derechos, el bienestar y la mejora de calidad de vida de las personas con discapacidad y sus familias, y así, dar visibilidad y sensibilizar a nuestra sociedad.

Todos los días son un reto, siempre están creando, proponiendo las nuevas ideas, confiando en sus proyectos hasta que consiguen ponerlos en marcha. Gracias a ese trabajo y esfuerzo que realizan, tenemos esta Asociación que mira por las necesidades de las personas con discapacidad y de sus familias. Este reto vale la pena cuando ves la satisfacción y la mejora de cada persona participante.

Si supierais el esfuerzo que hay que hacer para que AMIMET siga creciendo y pueda ofrecer todos los programas que ofrece actualmente, os quedaríais como yo, con la boca abierta.